La educación construye país. Es claro: un país con gente más preparada es una manera de tener amplios y fuertes cimientos para estar preparados para el futuro y erigir un país desarrollado. Es por su trascendencia y entramado en el ADN de una sociedad, es que este uno de los temas más discutidos en el momento por la contingencia actual – manifestaciones, lucro, estudiantes. Pero no hay que dejar de lado un importante punto, característico de nuestra nación: su entrampada geografía.
Vivimos en un país inusualmente largo y agreste en sus extremos. Con una división político-administrativa que asemeja a un tren, pero cuya máquina no parece arrastrar con la misma fuerza a todos sus carros, las regiones. Por el norte el árido desierto, por el sur los hielos. Por sus costados la cordillera y ese mar que a veces no tan tranquilo nos baña. La diferencia geográfica que radica en cada centímetro cuadrado de nuestro país ha determinado en cierta manera el destino de las comunidades dispersas en el territorio. A esto se suma su historia acentuada por un marcado presidencialismo y centralismo.
Desde hace años se han hecho intentos por descentralizar el país, de manera de que cada región pueda alcanzar un grado de desarrollo similar y equitativo a donde descansa el gobierno central. La descentralización es la “creación o el fortalecimiento financiero o legal de unidades subnacionales de gobierno, cuyas actividades están sustancialmente fuera del control directo del gobierno central, y que cuentan con atribuciones reservadas y la autoridad estatutaria para generar ingresos y decidir sus gastos”. Uno de estos intentos se ha hecho a través de la municipalización de la educación, más o menos exitoso y que hoy es uno de los puntos que están en la agenda
De acuerdo a información de la OCDE, los países que muestran un mayor desarrollo son los que muestran más descentralización, sea política, administrativa y fiscal. Y Chile, como país miembro de la OCDE, ha entendido esto como una de las metas necesarias para llegar a ser un país desarrollado en un futuro no muy lejano.
Así pues, no es coincidencia que las ciudades más importantes en las distintas regiones del país, tengan alguna universidad importante de asiento. Concepción, Valdivia, Viña del Mar y Valparaíso. El contingente de estudiantes que asiste, generalmente de alrededores a estudiar a estas casas de estudio. Y es que la necesidad en el pasado, puesto que no existían los caminos expeditos que hay hoy en día, o las comunicaciones que existían hoy en día
La pregunta acerca de cómo construimos país es una que se hacen día a día quienes ostentan el poder y quienes quieren tenerlo en el futuro como gobernantes de Chile. Hacemos país votando si somos ciudadanos. Hacemos país representando, si somos parlamentarios. Hacemos país construyendo, creando cimientos nobles donde las futuras generaciones podrán erigir sus sueños. Cómo realizamos de manera cada vez más eficiente esta construcción, considerando la loca geografía chilena, es una buena pregunta.